El término Ikigai se compone de dos palabras: Iki, que se refiere a la vida, y kai, que aproximadamente significa la realización de lo que uno espera y desea.
Según los japoneses, todo el mundo tiene un Ikigai, aquella cosa que le da un sentido a tu vida, aquello por lo que existes...y esto va más allá de ser madre o de tener un trabajo con contrato fijo en una buena empresa. El Ikigai, completa todo aquello. Algunas personas han encontrado fácilmente su Ikigai, pero otras, aún están en su búsqueda. No es fácil, nada fácil.
El libro que estoy leyendo en donde aprendí todo esto se llama “Ikigai, los secretos de Japón para una vida larga y feliz”...lo recomiendo muchísimo, ha sido traducido a muchos idiomas. Originalmente lo compré para mi esposo, pero rápidamente me cautivó. Y comencé a investigar más acerca de este término tan interesante. Un modo de vida. Un fenómeno.
Tal vez con esta pequeña historia, podamos entender de que estamos hablando:
En una minúscula aldea japonesa una mujer se debatía entre la vida y la muerte.
De pronto tuvo la sensación de ser separada de su cuerpo y subida al cielo,
donde creyó escuchar la voz de sus antepasados.
Quien eres? - le dijo una voz.
Soy la mujer del tendero - replicó ella.
Yo no te pregunté de quién eres mujer sino quien eres tú.
Soy mamá de tres hijos, contestó.
No te solicité que me contestes cuántos hijos tienes sino quién eres.
Soy maestra de colegio.
No quiero saber cuál es tu profesión, sino quién eres.
La mujer no parecía dar una contestación adecuada a la pregunta, hasta que dijo:
Soy quien se despierta cada día para cuidar y amar a mi familia y ayudar a que se desarollen las mentes de los niños en mi escuela.
Con esa respuesta aprobó el examen al que fue sometida y fue enviada de vuelta a nuestro mundo.
A la mañana siguiente se despertó sintiendo un profundo sentido de significado y propósito: había descubierto su Ikigai.
A qué te deja pensando todo esto...a mi sí que me revolvió la cabeza, en el mejor sentido de la palabra. No importa cuan tarde sea, no importa si los años pasaron, si tienes canas, o si luego de haber terminado una carrera, te preguntas, es esta mi razón de existir? Analízate, lentamente, no corras, y te darás cuenta que brillas en algo, y aúnque ese algo te parezca minúsculo, o sin importancia, siempre habrán personas a las cuales con ese don tuyo, puedas hacer feliz. Tan solo ten paciencia y nunca te rindas. Nunca es tarde para encontrar tu Ikigai. Yo redescubrí que me encantaba escribir antes de entregarme al mundo de los pañales, biberones, cochecitos de bebés, guarderías, colegios, deportes, etc etc etc...pero sé qué hay más!
Por eso me considero parte de esa búsqueda...porque sé que el rompecabezas aún no está completo ☺️ Y esas ultimas piezas, las estoy por encontrar...
Precisas tus palabras Katy lo necesitaba. Dios afiance ese talento que tienes y te colme debendiciones muaaass
ResponderBorrarQuerida Sheyla, gracias por tu apoyo. Me reconforta además que mis palabras te hayan hecho sentir bien. No nos olvidemos nunca de nosotras. Te mando un beso inmenso 😘
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